Jorge Domínguez González
Hace una semana el Papa Francisco declaró que
la Tercera Guerra Mundial ya había comenzado y a fines de la semana pasada una
alianza encabezada por los Estados
Unidos ataca la capital del Califato del Estado Islámico y las
refinerías de petróleo en Siria y en Irak; existen tensiones entre Ucrania y la
población secesionista de habla rusa. Lo único que pudiera ser esperanzador es
la Cumbre Mundial Contra el Cambio Climático que se llevó a cabo en Nueva York en
la semana que pasó, eso si no resulta
como el Protocolo de Kioto firmado en el 2002 y que indicaba los pasos a seguir
para que los países industrializados
disminuyeran paulatinamente la emisión
de gases tóxicos a la atmósfera. Sin embargo, los mayores productores de estos
gases, Estados Unidos y China, no lo firmaron y para mi esta contaminación, la
atmosférica, es la que más tiene que ver
con el cambio climático, junto con la desmesura del afán por la ganancia que
tenemos los seres humanos, la cual a mi juicio, es lo que a mi entender ha
marcado el inicio de la Tercera Guerra Mundial por la deshumanización que
implican.
El título de este escrito lo digo en plural
“Las contaminaciones” pues no es una sola, existen varios tipos de
contaminación, generalmente visualizamos únicamente una o algunas de ellas.
Cualquier tipo de contaminación implica la introducción de sustancias en un
medio natural, este medio puede ser un
ecosistema, un ser vivo un medio físico; la introducción de esas sustancias,
las cuales alteran el medio natural y lo contaminan, pueden ser: una substancia química o alguna
forma de energía (como el sonido el calor,
luz o radioactividad).
En este mismo sitio habíamos comentado que la
cultura dentro de una sociedad determinada no es homogénea, sino que se
presenta en diversas manifestaciones y
que dependía de factores externos como el tiempo de contacto y del grado de
internalización de un individuo de las pautas culturales; al nivel de escolaridad; las metas valorales
de la sociedad, del trabajo, de la familia; la moral establecida por las
religiones y por los medios de difusión, etc. También mencioné que en la
cultura inciden factores internos me refería tanto a los genéticos como de los patológicos.
Así no resulta extraño que no nos demos
cuenta de todos los tipos de contaminación
que existen; grupos de personas se percatan de acumulaciones de residuos
y basura que suelen dispersar los vientos y los ríos misma que encontramos aquí
y allá y que a veces, llega al mar. No sucede lo mismo con la contaminación
atmosférica causada por el polvo o por distintos tipos de gases como el carbono
producto causado por la combustión de fábricas y autos en el planeta pero, no
vemos este y otros gases pero, en todo mundo resentimos los efectos del cambio
climático en los lugares de climas húmedos se producen sequías y en los lugares
de climas secos se provocan inundaciones.
Luego, está la contaminación hídrica la cual
nos lleva a considerar que los contaminantes o sus residuos que llegan a los
ríos, a las aguas subterráneas y a los mares o lagos; la contaminación del suelo que llega a afectar las fuentes de
agua potable; está también la contaminación
radioactiva que suele derivarse de desperfectos en las plantas nucleares
y que según la intensidad causa graves daños a los seres vivos.
La
contaminación genética que consiste en la transferencia no deseada de material
genético y que afecta el patrimonio genético ya existente. Los agricultores la
utilizan para obtener en sus cultivos
mayor cantidad, a la par que con la
contaminación genética la posibilidad de que se extingan los cultivos que no
han sido modificados; la contaminación por radiación electromagnética como
producida por tormentas solares, misma
que puede producir peligros: eléctricos de incendios y biológicos de salud.
La contaminación térmica que se fundamenta en el aumento artificial de
cuerpos de agua afectando a los seres vivos que ahí viven; otra es la
contaminación lumínica que lleva a que la luz de las ciudades distorsione el
brillo de las estrellas y que algún país de Europa central ya lo combate,
poniendo sombreros al alumbrado público.
A medida que crecen los pueblos crece la
contaminación acústica en las ciudades y muchas veces los centros comerciales
se erigen en islas que propagan esa contaminación al producir ruidos de alta
intensidad que reducen la capacidad auditiva, generan estrés y agravan las
enfermedades; en Casas Grandes –Pueblo- se ha constituido un grupo civil para
combatir la contaminación visual quitando los grandes anuncios comerciales en las calles.
¿Convendrá en este mundo actual, en este país
de corrupción y triunfalismo adoptar de manera permanente un compromiso
personal para combatir, cuando menos un tipo, alguno de los tipos de
contaminación de los que he enlistado?
“Defendamos
el ecosistema del Río Casas Grandes”
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