sábado, 22 de marzo de 2014

SOBRE LA EXPROPIACIÓN PETROLERA DEL 18 DE MARZO DE1938

Jorge Domínguez González

 
El pasado martes 18 de Marzo los calendarios marcaban día a celebrar con la bandera a toda asta, no obstante desde el principio de la semana un grupo de ciudadanos nos cuestionamos la pertinencia de celebrar tan lejana fecha de hace 76 años en nuestro país y concluimos que para una sociedad en la que estaban presentes los recuerdos de las luchas armadas anteriores y previas a la Revolución Mexicana y sobre todo que en el ánimo de la mayoría de la nación el poder construir una nación de nuevo tipo sería oportuno celebrar. No obstante, coincidimos en apreciar que desde los años 60´s  cuando se constató que el Estado se había convertido en un botín tanto en los puestos de elección popular como en los cargo operativos (con las naturales excepciones a la regla) concluimos qué no, que esa fecha, en este año del 2014, debería de ser una fecha conmemorativa y que debería de hacerse portando un moño negro, de luto,  en alguna parte de nuestra vestimenta como protesta contra el gobierno actual que en nuestro sentir lleva las políticas petroleras a sus antiguos propietarios. 

 
El primer pozo petrolero realizado en México fue en 1862 y las primeras concesiones fueron otorgadas por Maximiliano de Habsburgo y ya para inicios del siglo siguiente desde los tiempos de Porfirio Díaz se habían consolidado 17 compañías extranjeras, como la Chevron, explotaban el petróleo en México. Pagaban a sus trabajadores salarios diferenciados por nacionalidad, pagaban mínimos  impuestos  y obtenían grandísimas ganancias.

 
La Constitución Mexicana de 1917 la cual establece la restitución de las tierras y aguas a los pueblos y ejidos, también restituía a la nación la propiedad del subsuelo y lo que en el se encontrare como agua, petróleo y otros minerales y restituyó el derecho a conceder concesiones a cambio de cumplir con las leyes.


En 1934 el gobierno nacional creó la empresa Petromex S.A. y en 1935 se unificaron las decenas de sindicatos en los cuales los trabajadores realizaban por diferente salario las mismas tareas  y se formalizó la fundación del Sindicato  de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana

 
 A nuestro entender, la expropiación del petróleo en México fue un acto de nacionalización de la industria petrolera llevado a cabo en 1938, como resultado de la aplicación de la Ley de Expropiación de 1936 y del Artículo 27 de la Constitución Mexicana a las compañías que explotaban estos recursos, mediante el decreto anunciado el 18 de marzo de 1938, por el presidente Lázaro Cárdenas del Río.

 
La Suprema Corte de Justicia de la Nación había ordenado a  estas compañías,  que  reconocieran al Sindicato Petrolero y como no lo acataron, el 18 de Marzo de 1938 el Presidente de México: Lázaro Cárdenas decretó la Expropiación Petrolera. 

 
El pueblo mexicano realizó un gran esfuerzo para pagar a estos extranjeros el valor de toda la maquinaria y gasolineras;  en Abril las mujeres organizadas pusieron mesas recolectoras de dinero en efectivo, animales domésticos y hasta joyas personales para pagárselas.

 
En un principio se estandarizaron los salarios y prestaciones de los trabajadores de Pemex.  Luego la riqueza petrolera se convirtió en fuente de riqueza personal de sus líderes y directores.

 
En los años 60´s  lo que PEMEX dejaba de impuestos para el  país representaba más del 50% del presupuesto total, sin incluir los negocios sucios  como los de la compañía Oceanografía SA de CV la cual en estos días ha salido  la luz pública de que PRI y PAN negocian a cambio de aprobar las reformas secundarias de la ley energética del PRI, pues entre sus diputados y senadores alcanzan los votos. Hoy día PEMEX apenas contribuye con el 35% -si mucho- al presupuesto nacional.

 
Ahora, al igual que durante el régimen de Porfirio Díaz, y su  ministro de Hacienda, José Yves Limantour, parece por las leyes reglamentarias que se proponen  que el presidente actual Enrique Peña Nieto y sus aliados quieren favorecer  las inversiones de capital extranjero, pues creen  que al abrir las puertas a los capitalistas de otras naciones los bienes y recursos llegarán a México por añadidura. Esta política extranjerizante que ya ha sido aplicada para la explotación de minas y petróleo ha sido repudiada por la mayor parte del pueblo de hoy y que es resultado  de la Revolución Mexicana. Hoy al parecer sólo la favorecen algunos líderes que tienen intere$e$ personales y prin¢ipios en contra del interés popular[]

 
En nuestra opinión, la Reforma  Energética de EPN,  va encaminada a devolver  a los extranjeros de lo que en la época porfirista  fue de ellos. Tal vez, se requiera una verdadera reforma energética pero ésta, ha de ser acompañada de una consulta popular en la cual  las posturas del SI y del NO posean de iguales tiempos y trato en los medios, evitando las prácticas negativas  de difamación, tergiversación que ya han afectado a la ciudadanía.  

“Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes”

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