De los años sesentas del siglo pasado vienen
a mi memoria las formas de gobierno que nos enseñaron en la Escuela Secundaria
en la asignatura de Civismo, o sea las maneras y reglas en que se organizan las
naciones su gobierno para constituir un
Estado y ejercer el poder político. Recuerdo cuatro tipos: la plutocracia, la
monarquía y la república que puede ser democracia o aristocrática. A saber: la
plutocracia en la cual gobiernan los ricos; la monarquía que es el gobierno de
uno solo sobre los demás, el rey es el soberano y; la república en la que es el pueblo es el
soberano, quién sí es el pueblo quién impone la ley igual para todos es una democracia con
todos los derechos y obligaciones para todos el término deriva del griego
“demos” pueblo y “kratos” poder; no obstante, a veces, la soberanía popular, el
pueblo, nombra no a los iguales para encabezar y representar al gobierno, sino al mejor, del griego “aristos”
excelente y “kratos” poder. A veces me
pregunto sobre quién ejerce el poder dentro del Estado como forma de gobierno
si el pueblo como tal, en donde en
práctica es una porción de electores y nunca superior el 50% de los mismos, o los aristócratas que
adquieren este rango al ser electos por
la mayoría de votantes. Recordemos los aguinaldos aristocráticos y ofensivos (para
los “proles”) que se han asignado quienes han resultado electos, y también la
alta burocracia colocada en las altas esferas de la vida pública. Al mismo
tiempo, recordamos que en Uruguay, un país de América
del Sur, más pequeño que el territorio
de Chihuahua (70% aprox.) pero, con una
población similar a la de nuestro estado, su presidente, para mal ejemplo de sus pares
latinoamericanos (posiblemente, con valores diferentes a los de dinero y poder),
se redujo el salario un 90% con el argumento de “es más de lo que
necesito para vivir”...habríamos de investigar a qué lado de la geometría
política pertenece ese José Mujica con una popularidad en el 2012 menor al 50% ¿Será de izquierda o derecha? ¿Usted y yo alcanzaremos a comprobar los
intereses verdaderos que tenemos actualmente los seres humanos?
A mediados de la semana que pasó Enrique Peña Nieto vino a
Ojinaga, Chih., para anunciar el cierre
de las garitas, aunque “va junto con pegado”
como diría mi agüelito ¿Qué pesó más para tomar esa decisión ¿El libre
tránsito para los comerciantes o la libertad de tránsito para los ciudadanos
que se establece en la ley máxima? También, por esos días Ana Lucía Baduy
ganadora de Nuestra Belleza Chihuahua 2013
por medio de un tuit una de sus amigas comentó: “Se escucha muy payaso, pero me
da asco ver gente fea besandose (sic)”; a lo que Baduy contestó:"Jajaja me
dio risa pero yo pienso igual, o gorditos ew jaja (sic)". Otra declaración
la hizo a través de Facebook, donde dijo: "Todos cometemos errores, y me
parece irónico que algunos seguidores estén actuando de la misma manera
(atacando, criticando y ofendiendo) me parece que es cuestión de moral…” ¿Nadie
más tiene doble moral? Nuestras
respuestas, seguramente darán pauta para entender lo que subyace respecto al
tema de las candidaturas independientes
que fueron aprobadas también durante la
semana para dar cumplimiento de la fracción II del Artículo 35 Constitucional
de que cada mexicano y mexicana tenemos derecho a ser votados.
A mi me parece lamentable que se dé legalidad
a los conservadores que acusaron de partidocrático al sistema político mexicano, el cual está hecho para los partidos y qué actuaren
como partidos con base a principios y programas, no con la perversión que en
distintos niveles partidarios existen por ahora, en dónde se participa para
acaparar cargos partidarios o candidaturas por los beneficios personales que,
se suelen obtener con base a patológicas relaciones de dominación subordinación
en dónde los miembros reciben promesas o “ayudas” por parte de los líderes, quienes las otorgan
y a cambio reciben cargos y candidaturas partidarios. Lo positivo será que conoceremos, públicamente, a quienes sin
principios, ni programas se ahorrarán el desgaste de crear un partido basado en
principios y programas y se abocarán a
lo que les importa a ellos y a sus interesados: la candidatura, apoyados,
seguramente, por su conocidos a cambio
de favores.
El caso es que aquella clasificación de
formas de gobierno, aprendida en mi juventud, no era la única y ya no resulta
del todo aplicable en nuestros días para aplicarlo en esencia a la manera en que se relacionan los poderes de los Estados conforme a la
Ciencia Política, la Teoría del Estado o el Derecho Constitucional. Ahora los
sistemas de gobierno, formas de gobierno son:
Repúblicas donde el jefe de Estado es elegido
y pueden existir: la República
Presidencialista en las cuales el presidente es la cabeza activa dela rama
ejecutiva de gobierno e independiente de la legislativa (México es de ellas, junto con los países
latinoamericanos ); la República Semipresidencialista, las cuales tienen un
presidente con genuina autoridad ejecutiva y un primer ministro como jefe de
gobierno (Francia, Rusia, etc.); la
República Parlamentaria, encabezada por un ministro que es jefe activo del
poder ejecutivo de gobierno y también líder de la legislatura (Alemania,
Italia, Irlanda, Grecia, Finlandia, etc.); República Unipartidista dónde existe
un sólo partido (China, Cuba, etc.). La
Monarquía donde el jefe de gobierno no es electo sino hereda el cargo y pueden
existir: Monarquías Constitucionales o parlamentarias en las cuáles el monarca
es el jefe de Estado pero, no tiene poderes o son muy limitados o ceremoniales
el poder ejecutivo es ejercido por la
persona que tiene mayoría en el parlamento, a veces, tienen reinos en dónde el
poder ejecutivo lo ejerce en su representación a quien designa la mayoría
parlamentaria de ese reino (Japón, Dinamarca, Suecia, Noruega, la Mancomunidad
Británica de Naciones, etc.); Monarquías
Activas donde el rey tiene fuertes poderes (Marruecos, Jordania, etc.) y;
Monarquías absolutas (Arabia, Vaticano, etc.)
Defendamos
el ecosistema del Río Casas Grandes
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