17 Julio de 2013
Su excelencia señor Ban Ki-moon
Secretario General de las Naciones Unidas
First
Avenue at 46th Street
Nueva
York 10017
EEUU
Estimado Secretario General,
En esta última fase de elaboración de su informe “Acelerando
el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio y avanzando la agenda
de desarrollo de NNUU posterior a 2015”, queremos compartir las prioridades
de quienes defendemos el derecho a la educación a lo largo de la vida
como aspecto clave para la justicia social y ambiental. Conociendo su
compromiso que se expresa desde la Iniciativa Global Education First,
tenemos la seguridad que el derecho humano a la educación tendrá un lugar de
destaque en su Informe final.
En la actualidad, existen 780 millones de personas
analfabetas, dos tercios de las cuales son mujeres; 51 millones de niños y
niñas sin escolarizar; 240 millones de jóvenes que han finalizado 4 años de
escuela y no saben leer, escribir o contar. Esta realidad, junto al contexto
actual de crisis múltiples hace más urgente que nunca la reivindicación del
carácter de derecho humano fundamental de la educación, así como las acciones
concretas e inmediatas para garantizar este derecho. Si se trata de “no
dejar a nadie atrás”, la educación y el aprendizaje a lo largo de la vida son
aspectos insoslayables, pues representan la única manera de ofrecer una
oportunidad real para que las personas puedan exigir sus derechos y ejercitar
su ciudadanía de forma activa.
La Educación (más allá de lo formal) debe mantener un
enfoque holístico, integrador y que contribuya a la eliminación de
desigualdades y discriminaciones. Desde las escuelas públicas se
han de superar y evitar visiones solamente instrumentalistas que reducen la
educación al servicio del mercado y la despojan de su función transformadora y
crítica. Se debe preservar el carácter de bien público de la educación, su
necesario carácter inclusivo, su gratuidad y su calidad no sólo en las
leyes y reglamentos de cada país sino para todo ello es necesario que
cuente con presupuesto suficiente.
Una función clave del aprendizaje de personas adultas es
ayudar a las personas a comprender e influir sobre los cambios económicos que
les afectan. Esto es una necesidad absoluta si queremos conseguir un enfoque de
desarrollo sustentable integrado, con cohesión y coherencia.
Así mismo, creemos necesario que las metas sean lo
suficiente ambiciosas y amplias para que no reduzcan el aprendizaje a la lecto
escritura y el cálculo. Los indicadores deben superar el reduccionismo de los
Objetivos de Desarrollo del Milenio en vigor e ir más allá de la educación
primaria. En este sentido, esperamos que los nuevos indicadores hagan
referencia a dimensiones fundamentales de ese derecho, tal como la gratuidad de
la educación, en todos sus niveles y de manera total, tal cual lo
establece la ley máxima de México en la fracción IV del Artículo 3° y
con la existencia de suficientes maestros y maestras con formación y la
superación de todas formas de discriminación en y desde la educación. Asimismo,
es imprescindible que vuelva a tener presencia entre los indicadores la
educación de personas jóvenes y adultas, lo que incluye la superación del
analfabetismo, el total y el funcional, de esos sujetos de
derecho. Puestos así, los indicadores reflejarían los fines más
importantes de la educación: el desarrollo pleno de la personalidad humana, su
preparación para el trabajo digno, para el ejercicio de la ciudadanía, para la
convivencia pacífica, tal como apunta la Declaración Universal de los Derechos
Humanos
Estamos de acuerdo que erradicar la pobreza extrema y el
hambre en 2030 es un imperativo ético para todas las naciones del mundo y para
la Comunidad Internacional y el Sistema de Naciones Unidas. Pero esto no es
posible sin ir a las causas profundas de estas lacras así como de la violencia
y las desigualdades, resultados del desempleo estructural de hoy.
Así, el horizonte de la Agenda de Desarrollo post 2015 debe ser la realización
de todos los derechos humanos, la justica y la dignidad. Para conseguirlo, la
plena realización del derecho a la educación, el aprendizaje a lo largo de la
vida y la educación de personas adultas, incluida la alfabetización de mujeres
y niñas, es esencial.
Por tanto, QUEREMOS sugerir las siguientes recomendaciones
para que sean incluidas
1. El derecho a la educación y al aprendizaje a lo largo
de toda la vida, debe ser reconocido. Apostamos en políticas de
reconocimiento, justicia e inclusión para el desarrollo de una vida plena de
todas las personas. Los Estados están obligados a asegurar este derecho para
todas las personas de forma igualitaria y sin discriminación por raza, etnia,
género, edad, sexo y posición económica. La privatización que concibe a la
educación como mercancía debe ser erradicada, así como las condiciones
macroeconómicas que privilegian los altos y oscuros salarios de
funcionarios públicos y socavan la financiación
gubernamental de la educación. Los mecanismos
internacionales de monitoreo y seguimiento de los compromisos asumidos en la
CONFINTEA VI son esenciales para pensar el Post-2015.
2. La Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA) es
esencial para la superación de la pobreza y de la violencia (de género y
generacional); para lograr mayor igualdad y para abordar la crisis mundial
alimentaria, energética, ambiental y financiera, para la paz. La violencia
silenciosa de la desigualdad económica, social y cultural es inaceptable. La
igualdad de oportunidades debe ser una preocupación central en la reorientación
del aprendizaje y la educación de personas jóvenes y adultas, con énfasis en la
educación de mujeres.
3. La alfabetización y el aprendizaje a lo largo de toda
la vida son elementos esenciales de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que
deben enmarcarse en el derecho a la educación y articularse a otras acciones y
políticas intersectoriales. La educación de personas jóvenes y adultas,
incluyendo la alfabetización, debe ser claramente priorizada en los marcos
internacionales y en las políticas estatales nacionales. Los Estados y las
agencias internacionales deben demostrar una clara voluntad política e
incrementar la asignación de recursos a la EPJA, comprometerse con la formación
de docentes y profesionales calificados/as en este campo y asegurar las
condiciones de trabajo apropiadas.
4. Es fundamental apostar por enfoques educativos que
liguen educación con transformación para la justicia social y ambiental.
Así, es relevante la Educación Popular, que con su metodología, su visión de
ciudadanía, de articulación del aprendizaje con el entorno, de empoderamiento
de los actores sociales, ha dado vitalidad a la alfabetización, a la EPJA, a la
educación ligada a la vida y a otro tipo de desarrollo con perspectiva
sustentable e intercultural.
5. Promovamos: la interculturalidad, la igualdad, la equidad
de género, el nexo entre ciudadanía y democracia, el cuidado y la reacción
armónica con la naturaleza, la eliminación de toda forma de discriminación, la
promoción de la justicia y la construcción de una cultura de paz y de
resolución no violenta de los conflictos.
Es necesaria la ACCIÓN: precisamos tener no sólo
marcos legales y de políticas, sino estructuras y
mecanismos de gobernabilidad, como también mecanismos internacionales de
monitoreo y seguimiento de los compromisos asumidos, claros y adecuados para
garantizar el derecho a la Educación de Todas las Personas.
Agradeciendo por adelantado por su consideración, le
saludamos muy cordialmente,
Firma o nombre: Jorge Domínguez González
Organización: Ciudadanos de Nuevo Casas Grandes,
Chih., México
Fecha:
17 de Julio del 2013
c.c.p. United Nations Non-Governmental Liaison Service.
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