Jorge
Domínguez González
Desde hace tiempo en nuestra entidad,
Chihuahua, han empezado las elecciones del próximo 7 de Julio en que habremos de elegir, -también-, a los integrantes del poder legislativo de Chihuahua,
a los encargados de elaborar las leyes para el ámbito estatal; este poder consta de una sola cámara, para lo cual la entidad se encuentra repartida en 22 Distritos
Electorales Estatales para alcanzar a
integrarla con 33 diputados, 22 diputados de mayoría relativa que corresponden
a cada distrito y 11 diputados de
representación proporcional, a según sea la votación obtenida por cada uno de
los partidos participantes. Hoy el número total de diputados por cada partido
político es el siguiente: el PRI con 19 diputados, todos de mayoría relativa;
el PAN con 6 diputados, 2 de mayoría relativa y 4 de representación
proporcional; el PANAL con 4 diputados,
1 de mayoría relativa y 2 de representación proporcional; el PVEM con 2
diputados de representación proporcional y;
el PRD y el PT cada uno con 1 diputado de representación proporcional.
En dichas
elecciones, también, se elegirán
en Chihuahua a cada uno de los Presidentes de los 67 de los Ayuntamientos del nuestro estado de
Chihuahua y a sus respectivos regidores. Además en elecciones separadas se
nombrarán a los correspondientes síndicos para cada municipio. En las pasadas
elecciones en un estado con alrededor de 3.5 millones de habitantes, los dos
principales municipios -por el número de sus habitantes- Ciudad Juárez y la
Ciudad de Chihuahua, el primer municipio del estado con 1.5 millones de
habitantes y la ciudad capital con la mitad de aquella población (750 000
personas), en las dos resultó ganador el Partido Revolucionario Institucional
(PRI). De los demás Ayuntamientos en la mayoría ganó el mismo partido y los
síndicos resultaron ganadores pertenecientes a otros partidos.
Con el entendido de que, en la votación total
por partido, se observan leves
diferencias entre las elecciones a gobernador, a diputados, a los ayuntamientos
y a los síndicos, aunque es cierto que los resultados difieren mucho de los que
había hace más de 40 años en el estado y en el país. Sin embargo, en mi
opinión, la diferencia en los resultados
electorales entre los partidos políticos podría ser mayor, si fuera
consecuencia de la diferencia en tendencias ideológicas, en el sentido de aceptación y seguimiento de
principios y programas de los diferentes partidos políticos, por eso, al no
existir tales diferencias, es que los
resultados políticos electorales se manifiestan de manera plana; a mi entender, y considerando la existencia
de las honrosas excepciones parecería que la mayoría de los dirigentes de los
partidos políticos tienen intereses muy similares para su participación
partidaria
Por el contrario, los ciudadanos no tenemos
un parámetro sistematizado y confiable para saber quiénes de los candidatos a
esos cargos lo hacen con lealtad a los principios de sus respectivos partidos o
con la lealtad a los intereses de la cultura de nuestra época (el poder y el
dinero) pues, determinar a cuales principios son realmente leales los candidatos fuera de las declaraciones
verbales de que si conocen los documentos básicos y sus respectivas plataformas
electorales de sus respectivos partidos es muy difícil…hablan sus hechos.
En la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos en el segundo párrafo del artículo 41, señala: “La renovación
de los poderes Legislativo y Ejecutivo se realizará mediante elecciones libres,
auténticas y periódicas, conforme a las siguientes bases”; Luego, la
Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Chihuahua en su título VI
y en el artículo 36, nos dice que “La
renovación de los Poderes Legislativo , Ejecutivo y los Ayuntamientos, se
realizará mediante sufragio universal, libre, secreto y directo, conforme a las
bases que establezca la presente Constitución”.
Así, en los dos ordenamientos legales que tienen
diferencias pero, encontramos que tienen
en común en sus escritos eso de referirse a las “elecciones libres” o “el sufragio (elección) libre”, es
decir, la libertad que es entendida como
una acción llevada a cabo de manera voluntaria y ajena a la coacción,
por voluntad propia. Luego, cuando uno
va a votar ¿El patrón es coaccionado para votar de una forma por sus
trabajadores o es al revés? ¿El director espiritual, -sacerdote o pastor- es
influido en la orientación de su voto
por sus creyentes? ¿Los que otorgan empleo son orientados simbólicamente por
quienes recibieron algún cargo o empleo? Yo no dudo que pueda suceder algo de
ese sentido pero creo que es al revés y es con esa la moralidad que somos educados
con anuencia y jolgorio del gobierno. Además, con los llamados medios de
comunicación que en realidad funcionan como medios de control ideológico, -que
nos guste a morir lo que difunden-. Con una cantinela de decenas de veces al
día repitiéndome qué soy libre, qué
soy libre, qué soy libre ¿Puedo, -en verdad-, creer y actuar como un ser humano
libre?
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